viernes, 27 de julio de 2012

LONDRES 2012

Hace algunos días se cumplieron veinte años del inicio de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Aquel día, como hoy le sucederá a Londres, la ciudad condal se convirtió en el centro del mundo. Todas las miradas se centraron en la capital catalana, que durante varios años se preparó para lo que es, sin duda alguna, el acontecimiento más importante del planeta.


Aquellos días, el "olimpismo" se respiraba en el ambiente. En Barcelona y en el resto de ciudades donde también iban a tener lugar diferentes competiciones. Recuerdo especialmente La Seu d'Urgell o Castelldefels con su canal olímpico, que sigue funcionando. O cuando paseo por Montjuich y veo el Estadio, la torre de comunicaciones, el Palau Sant Jordi o las piscina Picornell. En ellas se celebró la competición del salto de trampolín. Cuando saltaba cada deportista, la imagen que ofrecía la televisión era sensacional, con la ciudad de Barcelona de fondo. Hoy, veinte años después, escuchar esta canción nos sigue emocionando:


http://www.youtube.com/watch?v=HiB7Be0wNsg


Una vez iniciados los Juegos, cada uno de nosotros sigue a sus deportistas favoritos. Pero también es verdad que empieza una contrarreloj en el intento de "engordar" el medallero cada día. Disciplinas que no nos atraen demasiado, esos días de competición pasan a ser importantes. Y cuando "uno de los nuestros" participa en una final, estamos pendientes del resultado de la misma. Da igual si el judo nos gusta o no, o el tenis, o la natación, o el baloncesto. ¡Qué guapo está este o aquel en lo más alto del podio recogiendo el oro! ¡Qué bien suena el himno! ¡Cómo ondea la bandera nacional! Hasta yo, que no creo en banderas ni en fronteras, soy capaz de emocionarme. De hecho, solo en momentos así, con un trasfondo deportivo, soy capaz de creer en un mundo bonito, en un planeta Tierra feliz, lleno de paz, donde no hay sitio para las guerras, para la maldad o para la intolerancia. ¡Qué pena que no sepamos mantener este espíritu olímpico cada día de nuestra vida!


Uno de los momentos más intensos y más emocionantes de unos Juegos Olímpicos lo encontramos en la ceremonia inaugural. Cuando era pequeño, me resultaban absolutamente aburridas. Quería que acabaran ya y que empezaran las diferentes pruebas. Ahora las analizo, las comento y las disfruto. Y aunque pueda haber escenas de poca tensión, donde decae el ritmo de la ceremonia, la verdad es que siempre me ha llamado la atención las miles de personas que participan en dichos espectáculos. El esfuerzo y la complejidad son tan grandes que resulta admirable poder contemplar un evento de estas características.


Echando la vista atrás, situándonos en aquel mes de julio de 1992, uno de los recuerdos más intensos que han quedado grabados en mi memoria es el encendido del pebetero olímpico. He estado buscando imágenes de ese momento en diferentes Juegos y debo decir para no faltar a la verdad, y porque no quiero ser tachado de arrogante, que emociona ese instante en cualquiera de las citas que he encontrado. Para mí, por lo sentimental del momento, porque era mi ciudad, porque lo viví en primera persona, Barcelona siempre será Barcelona. Pero tenemos que reconocer que cuando ves cómo la llama olímpica enciende el pebetero, se trate de la ciudad que se trate, nuestro corazón late más deprisa.


En 1984, la cita olímpica tuvo lugar en Los Ángeles. Rafer Johnson, medalla de oro en la prueba de decathlon en 1960, fue el encargado de transportar la llama olímpica hasta la base del pebetero:


http://www.youtube.com/watch?v=cbbVk3AGVhE&feature=results_video&playnext=1&list=PLFADAC73296CFA9B4


En Seúl se celebraron los Juegos Olímpicos de 1988. Como anécdota, desde aquel día no hay palomas en la capital de Corea del Sur:


http://www.youtube.com/watch?v=xgAXCAWQUic


Atlanta 96. Sonaba el himno de la alegría de fondo. Una atleta, ganadora de varias medallas en años anteriores, transporta la llama con su antorcha para encontrarse con Muhammad Ali, oro en boxeo en 1960. Este, con mano temblorosa por culpa del mal de Parkinson, enciende la mecha que lentamente iniciará el recorrido hasta el pebetero:


http://www.youtube.com/watch?v=qxiOUn2KDus


En Sidney 2000, la atleta Cathy Freeman fue la encargada de encender el pebetero. Campeona del mundo de los 400 metros lisos en Atenas (1997) y Sevilla (1999), y subcampeona olímpica en Atlanta 96, la atleta de etnia aborigen tocó el cielo con sus manos en los Juegos de Sidney. No solo tuvo el honor de encender la llama que adornaría la ciudad durante esos días, sino que también se iba a proclamar campeona olímpica:


http://www.youtube.com/watch?v=qfpjFdrv7oA&feature=related


Aquí os muestro ese histórico momento en las olimpíadas de Atenas, celebradas en el año 2004, cuyo pebetero fue diseñado por el español Santiago Calatrava:


http://www.youtube.com/watch?v=8vDyKgp5dGo


En Pekín se celebraron los Juegos en 2008. Espectacular fue también el momento en que se encendió la llama olímpica:


http://www.youtube.com/watch?v=CMsSBBaFlbY


Y para finalizar el recorrido por las diferentes ciudades que han sido sede de los Juegos Olímpicos en los últimos 28 años, no podíamos olvidarnos de Barcelona. El último relevista, el jugador de baloncesto Juan Antonio San Epifanio "Epi", medalla de plata en Los Ángeles 84, recorría el estadio olímpico. El público, en pie, aplaudía y gritaba. Epi llega hasta la zona donde se encuentra el arquero Antonio Rebollo, ofrece el fuego olímpico al público, al mundo entero, y enciende la flecha. El final de la historia es conocido. Para aquellos que nunca lo hayan visto, aquí tenéis el link del flechazo más importante de la historia del deporte español:


http://www.youtube.com/watch?v=0pxJlEHXgSg&feature=results_video&playnext=1&list=PL779DCF0017E11572


Hoy, viernes 27 de julio de 2012, ha llegado la hora. Empieza la trigésima edición de los Juegos Olímpicos. My friends, London is waiting for us. Enjoy it!



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