martes, 11 de septiembre de 2012

BANDERAS, FRONTERAS E INDEPENDENCIA

Onze de setembre. Diada Nacional de Catalunya. Aunque algunas personas critican, por supuesto de forma gratuita, mis ideales, hace tiempo que dejé de creer en estados, fronteras, banderas, salvapatrias de tres al cuarto y patriotismos de mercadillo. Pese a todo, me siento catalán y también español. Eso sí, cada vez más catalán; cada vez menos español. ¿De dónde soy? Nací en Barcelona. Catalunya. España. Tengo raíces zaragozanas y granadinas. A mucha honra. Nadie puede negar que soy español. Tampoco que soy catalán. Hace tiempo que se ha puesto a hervir un peligroso caldo de cultivo. Desde diferentes sectores se está buscando de forma constante el enfrentamiento con Catalunya. Parece que somos los culpables de los males de España. Este verano, cuando se quemaba l'Empordà, en el noreste de la península ibérica, llovían mensajes a través de Twitter de muchos que se alegraban de nuestra desgracia y que afirmaban que una España sin Catalunya sería mucho mejor. Espero y deseo que no fuese el sentir generalizado. Porque a mí me apenaba ver cómo ardían los montes del Moncayo en Zaragoza, o los de Valencia, o los de Canarias o los de Madrid. Es solo un ejemplo. Pero si el sentir es generalizado, no pasa nada. Se habla, se negocia una salida y se concede la independencia. ¿Para qué quiero estar yo en un sitio donde no se me quiere? ¿Por qué nos tiene que aguantar España si no nos quieren los españoles? Además, el pseudoargumento burdo y absurdo ese que dice que Catalunya nunca será independiente porque "España es España desde siempre" no es válido en absoluto. España no es España desde siempre y el que diga que sí, que se documente bien para darse cuenta de su error y del año en que España empezó a ser España. Quedaron atrás, muy atrás, los años en que el sol no se ponía en el Imperio. De hecho, si en 1492 se descubría América para los europeos (que para los americanos ya estaba descubierta), en 1598 la Corona española ya empezaba a perder sus posesiones. Además, sobran comentarios de militares con sangre fascista en sus venas que seguramente se graduaron cuando el dictador aún entregaba los diplomas. "Por encima de mi cadáver", dijo uno de ellos. Por otro lado, y digo yo, ¿qué tiene de malo convocar un referéndum para que el pueblo catalán decida su futuro? La realidad es que el 70% de la población de Catalunya es de fuera o hijos de llegados de fuera. ¿Quién asegura la victoria del sí? ¡Nadie! Pero si ganaran los independentistas, ¿dónde está el problema? ¡Ah, ya! Que uno de los principales motores económicos de España dejaría de aportar su riqueza granito de arena a las arcas estatales. Y eso provocaría que muchos cuatreros de guante blanco dejaran de chupar la sangre a siete millones de ciudadanos. Ya solo quedarían 37 millones de españoles a los que sangrar.

No quiero despedir esta entrada sin comentar que Catalunya celebra esta diada porque fue el 11 de septiembre de 1714 cuando, después de catorce meses de asedio, las tropas borbónicas lograron hacerse con el control de la ciudad de Barcelona en plena Guerra de Sucesión española. Esto supuso la abolición de las instituciones catalanas con los Decretos de Nueva Planta que, dicho sea de paso, hundieron a la Corona de Aragón.

Tengo muchos amigos en diferentes lugares de mi país. Soy español. Y catalán. Y me siento también aragonés y un poco andaluz. Seguiré sin creer en banderas, en patrias o en fronteras, seguiré siendo español, pero cada día un poco menos. Y, por el contrario, del mismo modo y por todas estas razones, me sentiré un poco más catalán. Visca Catalunya!


4 comentarios:

  1. Totalment d'acord. Jo tampoc crec ni en banderes ni en nacionalismes radicals. És una pena que aquesta Espanya actual no s'hagi sabut aprofitar d'aquest potencial cultural del que formen part. Jo també tinc amics per tot arreu i una de les meves consignes és el respecte als demés, siguin d'on siguin. Crec en les persones, en la cultura, en la democràcia i en la llibertat. Tot és efímer, fins i tot les nacions i és molt legítim que un poble marqui el seu propi destí. Visca la llibertat...

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  2. En mi opinion, el camino por el que discurrimos, empujados por diversos intereses es muy peligroso. Se nos vende el estereotipo de que para ser un buen "español" hay que ser taurino, o si no te gustan los toros por lo menos no estar en contra, ya que es una fiesta nacional y solo estan en contra los que no se sienten "españoles", hay que hablar el castellano en todo momento ya que las otras lenguas habladas en España para un buen "español" son dialectos los cuales el hablarlos es sinonimo de incultura (olvidando que el euskera, no probiene de ninguna lengua conocida y es un patrimonio que seria una pena que se perdiese y las lenguas habladas en los pirineos aragones y navarro son unas lenguas latinas con numerosas palabras de origen en el euskera), un buen "español" tambien debe de despreciar a lo musulman y tildar a sus practicantes de terroristas lo que le obliga a tener tan mala memoria o incultura de no recordar que durante !!!700 años!!! España fue un territorio musulman epoca en la que los arabes tajeron a España tecnicas desconocidas asta entonces como la irrigacion (un buen español sostiene que todos los embalses y sistemas de riego fueron construidos e ideados por el caudillo)y el desarroyo de las modernas ciudades o que hay miles de poblaciones que empiezan por Al- (al significa ciudad en arabe) o rios por Guada- ( rio en arabe).
    Y yo personalmente ya que por mi trabajo me toca viajar bastante me he encontrado en Euskadi o cataluña en Galicia incluso a personas que defienden sus identidad diciendo que no tienen ninguna raiz en comun con el resto de España y que por ejemplo si ellos o en sus territorios hay algunas coincidencias con el resto de españa siempre alegan que eso es asi porque desde el resto de España se lo hemos impuesto, cuando sus teorias se desmontan por si solas personas a las cuales en numerosos casos les gusta el provocar o incluso como se dice en Zaragoza "el buscar la boca".
    Personalmente pienso que esos enfrentamientos nos hacen olvidar que España es un pais muy diverso y que hay territorios muy diversos entre si tanto en paisajes como en tradiciones, no podemos comparar por ejemplo a Asturias con Canarias, pero todos tenemos muchas cosas en comun.

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  3. ¡Gracias por vuestras aportaciones! Son muy, muy interesantes

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