LA VIDA ES SUEÑO
Sentados alrededor de la mesa, David, padre de Salomón, Dante Alighieri, que nos mostró su visión del cielo y el infierno en la Divina Comedia , Tomé de Burguillos, con una extraordinaria capacidad para conversar con gatos, perros, leones y cualquier otro animal que se tercie, y un médico, el doctor del amor y de las ánimas. David, aquel que de niño fuera pastor, fue un infante noble, valiente y apasionado, que quiso no conformarse con las limitaciones del determinismo que marcaba el destino de los más pequeños de cada familia y supo crecer sin miedo a nada a partir del entorno guerrero de sus hermanos, donde la audacia escribía el sendero para alcanzar nuevos retos. David no fue solo rey de Israel. Su carisma y sus valores sumaron afectos a la causa y su prudencia jamás le restó autoridad. A la misma hora y en el mismo lugar, un reconocido escritor toscano describe con precisión los vicios del infierno. Dice que somos agua, tierra, aire y fuego. Y equilibrio, estabil...








